lunes, 25 de febrero de 2013

INVITACIÓN AL DESAFÍO




Cuando alguien evoluciona, también evoluciona todo a su alrededor...
Cuando tratamos de ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor también se vuelve mejor.
Eres libre para elegir ... para tomar decisiones, aunque solo tú las entiendas.
Toma tus decisiones con coraje, desprendimiento, y a veces, con una cierta dosis de locura.
Solo entenderemos la vida y el Universo cuando no buscamos explicaciones.
Entonces todo queda claro.
Aprender algo significa entrar en contacto con un mundo desconocido, en donde las cosas más simples son las más extraordinarias.
Atrévete a cambiar.
Desafíate.
No temas a los retos.
Insiste una, y otra, y otra vez.
Recuerda que sin fe, se puede perder una batalla que ya parecía ganada.
No te des por vencido.
Acuérdate de saber siempre lo que quieres. Y empieza de nuevo.
El secreto está en no tener miedo de equivocarnos.
Y de saber que es necesario ser humilde para aprender.
Ten paciencia para encontrar el momento exacto y congratúlate con tus logros.
Y si esto no fuera suficiente... analiza las causas... e inténtalo con más fuerza.
El mundo está en manos de aquellos que tienen el coraje de soñar y de correr el riesgo de vivir sus sueños.


Paulo Coelho





Acepta los desafíos. 
Y no olvides: 
existen momentos en la vida, en que necesitamos más de la valentía, que de la prudencia.  Ciertas decisiones, deben ser tomadas al calor de la emoción.

Sin embargo, nos acostumbramos a decir:  
"Hay que tener calma.  
Debo estar preparado para esto."  
Nadie consigue prepararse adecuadamente para nada.

Hay muchas cosas que pueden planearse, pero no siempre resultan de la mejor manera.  
Una aventura mágica  -donde todo conspira para ayudarnos a dar un gran salto sobre el abismo-  siempre aparece de improviso y desaparece con rapidez.

Su presencia fue el resultado de un trabajo invisible, que realizamos sin darnos cuenta. 
Es tomarla o dejarla para siempre.

Claro que podemos caer al abismo.  
Pero: 
¿Qué decisión, en esta vida, no implica riesgos?



Paulo Coelho