martes, 28 de enero de 2014

GEOGRAFÍA FÍSICA


La geografía es la ciencia que estudia y describe la Tierra en su aspecto físico, actual y natural o como lugar habitado por la humanidad.
En geografía estudiaremos desde los climas, la forma de los continentes, o los nombres de los ríos hasta los movimientos de la población o los sectores laborales y económicos.
Para ello tendremos siempre presentes los mapas, los gráficos, imágenes y fotografías de todo tipo, así como nuestras propias experiencias de viajes, recuerdos o lecturas o simplemente sensaciones que nunca hemos analizado pero que quizá tengan una explicación en este apasionante mundo de la geografía.
Muchas veces desconocemos el entorno en el que vivimos, o tan solo lo conocemos a través de la televisión o Internet. Por medio de la geografía podemos entender que somos parte de un planeta vivo en movimiento. Nuestro conocimiento sobre él nos hace más sabios, más capaces, y sobre todo nos ayuda a entender el mundo en el que vivimos. Debemos tener en cuenta que el ser humano ha tardado miles de años en descubrir todo lo que vamos a estudiar a continuación.




La distribución de las tierras y los mares en nuestro planeta no es igual. Juntando todos los mares, océanos, lagos, ríos y aguas subterráneas, en total hay un 70%, es decir, más de la mitad del planeta está cubierto de agua. El 30% está ocupado por continentes e islas. Los océanos son grandes extensiones de agua salada.

Hay 5 océanos: el Pacífico, el Atlántico, el Índico, el Glacial Ártico y el Glacial Antártico.
Los mares son más pequeños que los océanos y están cerca de los continentes. España tiene al norte el mar Cantábrico, al oeste el océano Atlántico y al sur y al este el mar Mediterráneo





La masa de las aguas que cubren las depresiones de la corteza terrestre forma mares y océanos, que ocupan siete de cada diez partes de la superficie del planeta. Junto con los rios y lagos forma lo que llamamos hidrosfera.

El océano se suele dividir en Atlántico, Pacífico e ïndico, como grandes unidades, relacionadas entre si mediante los océanos o mares polares Ártico y Antártico. A su vez, hay zonas delimitadas de cada océaco, cercanas a los continentes o incluso interiores, que forman los mares regionales.

Las aguas oceánicas
Desde que se formaron, hace casi 4.000 millones de años, los océanos contienen la mayor parte del agua líquida de la Tierra. Su funcionamiento determina el clima y permite explicar la diversidad de vida que hay en nuestro planeta
Llamamos océanos a las grandes masas de agua que separan los continentes.
Dentro de los océanos se llama mares a algunas zonas cercanas a las costas, situados casi siempre sobre la plataforma continental, con profundidades pequeñas, que por razones históricas o culturales tienen nombre propio.
En los océanos hay una capa superficial de agua templada (12º a 30ºC), que llega hasta una profundidad variable según las zonas, de entre unas decenas y 400 o 500 metros.

Por debajo de esta capa el agua está fría con temperaturas de entre 5º y -1ºC. Se llama termoclina al límite entre las dos capas. El agua está más cálida en las zonas ecuatoriales y tropicales y más fría cerca de los polos y, en las zonas templadas. Y, también, más cálida en verano y más fría en invierno.
El Mar Mediterráneo (y otros mares interiores) es una excepción a la distribución normal de temperaturas, ya que sus aguas profundas se encuentran a unos 13ºC. La causa hay que buscarla en que está casi aislado al comunicar con el Atlántico sólo por el estrecho de Gibraltar y, por esto, se acaba calentando toda la masa de agua.