viernes, 29 de noviembre de 2013

EL ORIGEN DE LAS HADAS


- Mira, Wendy, cuando el primer bebé se rió por primera vez, su risa se rompió en mil pedazos y éstos se esparcieron y ése fue el origen de las hadas.

Era una conversación aburrida, pero a ella, que no conocía mucho mundo, le gustaba.

- Y así - siguió Peter afablemente -, debería haber un hada por cada niño y niña.

- ¿Debería? ¿Es que no hay?

- No. Mira, los niños de hoy en día saben tantas cosas que dejan pronto de creer en las hadas y cada vez que un niño dice: "No creo en las hadas", algún hada cae muerta.


Extracto de la obra "Peter Pan", de J. M. Barrie (1904)